✍️
Aleksandr Pushkin
12 preguntas · Literatura
Aleksandr Pushkin nació en Moscú en 1799 y es para los rusos lo que Shakespeare para los ingleses: no un autor entre otros, sino «nuestro todo», como suele decirse. Prácticamente él solo creó la lengua literaria rusa moderna, mezclando el habla viva con la tradición culta, y tanto Dostoyevski como Tolstói se reconocieron descendientes suyos.
Se formó en el liceo de Tsárskoye Seló, cerca de San Petersburgo, donde empezó su fama. Sus poemas sobre la libertad circulaban en copias clandestinas, y con veintiún años el zar lo mandó al destierro: primero al sur del imperio, después a la finca familiar de Mijáilovskoie. Allí maduró su obra mayor, «Eugenio Oneguin», una novela en verso que Belinski llamó «la enciclopedia de la vida rusa»: el dandi hastiado Oneguin rechaza el amor de la joven Tatiana (cuya carta es una de las páginas más célebres de la literatura rusa) y años después la busca en vano, cuando ella ya está casada. Chaikovski hizo de ella una de las óperas rusas más queridas, igual que de «La dama de picas», el relato del oficial Hermann y su búsqueda mortal de las tres cartas ganadoras: tres, siete, as. Del drama histórico «Borís Godunov» salió la ópera de Músorgski.
Hay un detalle de su origen del que Pushkin estuvo siempre orgulloso: su bisabuelo Abram Gannibal era africano, llevado de niño a la corte del zar Pedro el Grande, donde llegó a general. El poeta empezó a escribir sobre él una novela, «El negro de Pedro el Grande».
Tras el destierro, el zar Nicolás I se erigió personalmente en su censor: una correa dorada de la que Pushkin tiró toda su vida. El final llegó en 1837. El oficial francés d'Anthès cortejaba escandalosamente a su mujer; unas cartas anónimas y burlonas empujaron al poeta a un duelo, y murió a los 37 años a consecuencia de las heridas. Decenas de miles de personas acudieron al velatorio y las autoridades, temiendo disturbios, trasladaron el entierro al campo en secreto.
Practicar gratis
PurFact te vuelve a mostrar cada tarjeta justo antes de que la olvides. Así se queda lo aprendido.