🚗
Matrículas provinciales de España
20 preguntas · Cultura general
Durante casi un siglo, en España bastaba mirar el coche de delante para saber de dónde venía. Desde 1900 hasta septiembre de 2000, las matrículas llevaban delante las siglas de la provincia, y en cualquier atasco de verano se podía jugar a adivinar de qué rincón del país había salido cada familia. Unas eran fáciles; otras, un pequeño acertijo que solo resolvían los más viajados.
La regla tenía su lógica. Cuando dos provincias empezaban por la misma letra, la más poblada se quedaba con una sola: la C para La Coruña frente a CO de Córdoba, la H para Huelva frente a HU de Huesca, la L para Lérida frente a LE de León. Si la capital no se llamaba como la provincia, mandaban las iniciales de la ciudad: por eso los coches de Guipúzcoa llevaban SS de San Sebastián, los de Álava VI de Vitoria, los de Vizcaya BI de Bilbao y los de Baleares PM de Palma de Mallorca. Asturias circulaba con la O de Oviedo, Cantabria con la S de Santander y La Rioja con LO de Logroño. En Canarias, en cambio, se impuso el nombre de la isla capitalina: GC para Las Palmas y TF para Santa Cruz de Tenerife.
Las siglas también tuvieron su historia. Albacete, Cáceres, Castellón, Segovia y Teruel empezaron con tres letras y pasaron a dos en 1926; Navarra cambió la PA de Pamplona por NA ya en 1918; y en los últimos años se permitió escribir GI por Girona, OU por Ourense e IB por Illes Balears. El 18 de septiembre de 2000 llegó el sistema nacional de cuatro cifras y tres letras, y la provincia desapareció de la placa. Aquí están las siglas para recordarlo.
Practicar gratis
PurFact te vuelve a mostrar cada tarjeta justo antes de que la olvides. Así se queda lo aprendido.