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Patrimonio de la Humanidad en España
20 preguntas · Geografía
En 1984 la UNESCO inscribió los primeros bienes españoles en su lista del Patrimonio Mundial, y desde entonces España ha estado siempre entre los países con más sitios declarados. No es casualidad: por la península pasaron romanos, visigodos, musulmanes, judíos y cristianos, y cada uno dejó algo en pie. Roma, por ejemplo, levantó en Segovia un acueducto de granito sin una gota de argamasa, hizo de Mérida (la antigua Augusta Emerita) la capital de la Lusitania con teatro y anfiteatro, convirtió los montes de Las Médulas, en León, en la mayor mina de oro a cielo abierto del Imperio y encendió en A Coruña la Torre de Hércules, el faro romano más antiguo que sigue funcionando.
Al-Ándalus dejó la Mezquita de Córdoba, con su bosque de columnas y arcos bicolores, y la Alhambra de Granada, el último gran palacio nazarí. En Toledo convivieron sinagogas, mezquitas e iglesias; en Teruel, los alarifes mudéjares levantaron torres de ladrillo y cerámica junto al recuerdo de los Amantes. La Edad Media cristiana se lee en la catedral gótica de Burgos, en las murallas casi intactas de Ávila, en la ciudad vieja de Santiago de Compostela, meta del Camino, y en las aulas de Salamanca, cuya universidad nació en 1218. Felipe II mandó construir El Escorial, y los reyes buscaron el frescor del Tajo en los jardines de Aranjuez, que inspiraron a Joaquín Rodrigo.
La lista no es solo de piedra. En Cantabria, junto a Santillana del Mar, la cueva de Altamira guarda bisontes pintados hace más de 14 000 años; en Cuenca las casas colgadas se asoman a la hoz del Huécar; en Ibiza la Dalt Vila fortificada comparte declaración con las praderas de posidonia. El Teide, en Tenerife, es el pico más alto de España, y Doñana, entre Huelva y Sevilla, el refugio de millones de aves. Y en Barcelona, la Sagrada Familia de Antoni Gaudí sigue creciendo más de un siglo después de empezar. Veinte preguntas para recorrer España de patrimonio en patrimonio.
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