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Versos célebres de la poesía en español
18 preguntas · Literatura
Hay versos que uno sabe de memoria sin recordar dónde los aprendió. Basta que alguien diga «Volverán las oscuras golondrinas» para que otro complete «en tu balcón sus nidos a colgar», y casi nadie duda de que aquello es Gustavo Adolfo Bécquer, el mismo que respondió a la pregunta de una muchacha con «Poesía… eres tú». La memoria colectiva de la lengua está llena de estos fragmentos: el «Verde que te quiero verde» del «Romance sonámbulo» de Federico García Lorca, el «Puedo escribir los versos más tristes esta noche» de un Pablo Neruda de apenas veinte años, o el «Yo soy un hombre sincero de donde crece la palma» de José Martí, que el mundo entero canta sin saberlo con la «Guantanamera».
Algunos versos han viajado durante siglos. Jorge Manrique, ante la muerte de su padre, escribió en el siglo XV que nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar. En el Siglo de Oro, Garcilaso de la Vega llevaba escrito en el alma el gesto de su amada, Luis de Góngora comparaba un cabello con el oro bruñido, Francisco de Quevedo definía el amor como hielo abrasador y fuego helado, Lope de Vega presumía de escribir un soneto por encargo de Violante y San Juan de la Cruz salía de su casa en una noche oscura. Al otro lado del mar, Sor Juana Inés de la Cruz plantaba cara a los hombres necios que acusan a la mujer sin razón.
Después llegaron el pirata de José de Espronceda, con diez cañones por banda, la juventud, divino tesoro, de Rubén Darío, el patio de Sevilla de la infancia de Antonio Machado, la elegía de Miguel Hernández a su amigo Ramón Sijé, el aguacero de París que presintió César Vallejo y la mujer que se rebela contra quien la quiere alba y de nácar en los versos de Alfonsina Storni. ¿Sabrías poner autor a cada verso?
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